ARMAS QUIMICAS DA PRIMEIRA GUERRA MUNDIAL

Francisco López-Muñoz, Universidad Camilo José Cela, Alejandro Romero Martinez, Universidad Complutense de Madrid

Disclosure statement

The authors do not work for, consult, own shares in or receivy también funding from any company or organization that would benefit from this article, and havy también disclosed no relevant affiliations beyond their academic appointment.

Tu lees esto: Armas quimicas da primeira guerra mundial

Partners

*

Fritz Haber en el laboratorio de BASF cerca de 1914. Wikimedia Commons

Por el contrario, la implicación de Alemania en esty también juego bélico sucio fuy también consecuencia del azar. Al quedarsy también el ejército alemán sin el suministro dy también los nitratos chilenos para la fabricación dy también pólvora y explosivos por el bloqueo marítimo británico, el Departamento dy también Materias Primas del Ministerio dy también la Guerra enroló al científico Fritz Haber, en aquel instante director del Instituto Kaiser Wilhelm dy también Física, Química y Electroquímica dy también Berlín, para solucionar el problema.

De esta forma, Haber organizó y dirigió, entry también mil novecientos quince y 1917, el Departamento dy también Guerra Química del Ministerio dy también la Guerra del Reich prusiano, y en sus laboratorios se desarrollaron las primeras armas de destrucción masiva conocidas, como una opción alternativa a la preocupante escasez de armas convencionales para el ejército alemán.

El primer gas usado fue el clorosulfonato de o-dianisidina, sin apenas eficacia, y más tarde el cloro, ensayado contra las tropas francesas el 2dos dy también abril de mil novecientos quince en Ypres.



Esta fotografía tomada en 2015 muestra los sectores dy también Langemark-Poelkapelle, Bélgica, en los que se produjo el primer ataque con gas cloro el 22 dy también abril de 1915, durante la Segunda Batalla dy también Ypres. Wikimedia Commons, CC BY-SA

El primer ataque químico dy también la historia de la guerra

Este primer ataquy también químico dy también la historia de la guerra ocasionó 5 000 muertos y 15 000 afectados. A partir dy también esty también momento, la industria química multiplicó su repercusión en los ámbitos militares y Haber incorporó a su Instituto a más de 1 500 trabajadores, 150 dy también ellos científicos.

Dadas las dificultades del uso del cloro por la dependencia dy también la climatología, en el Instituto de Haber sy también comenzó a investigar el fosgeno (denominado D-Stoff por los alemanes), un gas más tóxico, menos reactivo y con un periodo dy también latencia considerablemente más lento, que se empleó por vez primera contra los británicos el 19 de diciembre dy también mil novecientos quince en Wieltje. El fosgeno, junto a difosgeno, también permitía su uso en proyectiles de largo alcance, denominados “Cruz Verde” por su marca específica, evitando de esta forma el inconveniente derivado del uso dy también las bombonas.

En los laboratorios de Haber asimismo sy también gestó el empleo de los primeros agentes vesicya antes o gases venenosos, entry también ellos el bis(2-cloroetil)sulfano (iperita o gas mostaza), quy también tan funestas consecuencias ocasionó en el campo de batalla.

Aunquy también sintetizada por vez primera en 1822, la fabricación de iperita pura mejoró notablemente en 1886, gracias a la reacción dy también tiodiglicol con tricloruro dy también fósforo. Precisamente, el tiodiglicol era una sustancia libre en enormes cantidades en las empresas dy también tintes alemanas, con lo que la iperita sy también fabricó con gran facilidad en las compañías BASF y Bayer.

La iperita realmente no es un gas, sino un líqudesquiciado que, al contactar con la piel, y tras un periodo dy también latencia de varias horas, ocasiona lesiones ampollosas de muy mala evolución y cura, sobry también todo en zonas húmedas, como pliegues, axilas, genitales, ojos y tracto respiratorio en el momento en que es aspirada.

Los alemanes la utilizaron por primera vez en los preludios dy también la tercera batalla dy también Ypres (dy también ahí el nombry también dy también iperita), el doce de julio de 1917, a través de unos proyectiles marcados con una “Cruz Amarilla”. Durante las siguientes seis semanas, este veneno ocasionó 20 000 bajas en las tropas británicas. Esta sustancia, deborate a su persistencia en el terreno, también se usó con frecuencia para “impregnar” zonas que no interesaba completar físicamente.

Ver más: Causa Da Morte De Ayrton Senna, Como Foi O Acidente Que Matou Ayrton Senna


*

Soldados australianos con máscaras antigás en los alrededores de Ypres (fotografía tomada por el capitán Frank Hurley el 2siete dy también septiembre de 1917). Wikimedia Commons / Australian War Memorial

Hitler, víctima de la iperita


*

Adolf Hitler durante su estancia en un hospital militar en 1918.

Sy también estima quy también durfrente a la I Guerra Mundial se utilizaron unas 12 000 toneladas de iperita, y entry también los perjudicados por esta sustancia sy también habría encontrado el propio Adolf Hitler, según recogy también en su libro Mein Kampf.

mas como la perversión en el uso dy también estos agentes parecy también quy también no conoció límites duranty también el transcurso de la enorme Guerra, se desarrollaron auténticos manuales de guerra química.

En ellos sy también recomendaba el uso secuencial dy también diversos agentes. Primero, por ejemplo, se lanzaban proyectiles “Cruz Azul” con sustancias que inducían estornudos y vómitos (difenilcloroarsina o Clark I, difenilcianoarsina o Clark II) con el propósito dy también forzar a los combatientes a quitarsy también las máscaras antigás (vulgarpsique llamados agentes “rompe-máscaras”).

Y después proyectiles “Cruz Verde” (fosgeno) o “Cruz Amarilla” (iperita) para multiplicar las bajas.

Ver más: Ja Nao Sou Quem Eu Era Nem Voltarei A Ser Quem Fui,, Já Não Sou Quem Eu Era

Sy también ha estimado quy también el número de bajas durante la I Guerra Mundial por el uso dy también armas químicas fuy también dy también 1 300 000, de las quy también unas 91 000 fueron mortales (un 80% por fosgeno). Entre ellas también caby también mencionar las propias bajas alemanas debidas al uso por una parte de las tropas enemigas de las sustancias que ellos mismos desarrollaron: 200 000 bajas y 9 000 víctimas mortales.

Gases tóxicos, una forma superior dy también matar

Justo el año que finalizó la enorme Guerra, Fritz Haber fuy también premiado con el distinción Nobel dy también Química por la síntesis del amoniaco, descubrimiento de vital relevancia para el desarrollo dy también la Humanidad. Así pues, en Haber se recrea una extraña paradoja dy también la historia dy también la ciencia, pues sus hallazgos salvaron y cercenaron cientos de miles y miles de vidas, incluida la de su propia esposa, Clara Immerwahr, primera mujer en doctorarse en Química por la Universidad de Breslau, quien, tras una discusión por los programas dy también guerra tóxica de su marido, se suicidó.

pese a esta enormy también cantidad dy también víctimas, en el alegato leído durfrente a la ceremonia dy también entrega del distinción Nobel, el “padre dy también la guerra química” dijo: “En ninguna guerra venidera los militares van a poder ignorar los gases tóxicos. Son una forma superior de matar”. ¡Espeluznante!