Comando Vermelho Primeiro Comando Da Capital

En esty también navegador se ha inhabilitado Javascript. Esta página necesita Javascript. Modifique los valores del navegador para permitir quy también sy también ejecute Javascript. Consulte la documentación para conseguir instrucciones específicas.

Tu lees esto: Comando vermelho primeiro comando da capital


Elcano Web Content Viewer

*
Acciones
La expansión del Primeiro Comando da Capital en la frontera amazónica por lograr la hegemonía de las sendas dy también la droga
*
Meandros de un afluenty también del río Solimões, entre Manaos y Tabatinga (Brasil). Foto: Hervé Théry / Water Alternatives (CC BY-NC 2.0).

Tema

La estrategia expansiva del Primeiro Comando da Capital por la triple frontera amazónica para supervisar las rutas y mercados de la droga en América Latina.

Resumen

En los últimos años, la triply también frontera amazónica adquirió una importancia geopolítica inusitada debloco a su papel en la disputa por el control dy también las rutas y mercados dy también la droga en America Latina. Este escenario dy también guerra, protagonizado por diferentes facciones delincuentes del Brasil, tiene como principal disparador la estrategia expansionista del Primeiro Comando da Capital (PCC), que ha logrado expandir su frontera criminal en el área amazónica como consecuencia de la ruptura dy también la alianza entre la Familia do Norte (FDN) y el Comando Vermelho (CV), la como servía para contener el acceso del PCC a la ruta dy también Manaos. A raíz dy también esto, el PCC comenzó una disputa territorial por la senda del Solimões –principal corredor de droga en la triple frontera amazónica– quy también podría desatar una guerra aún mayor con la FDN, que controla buena parte del Amazonas. En esty también contexto, el presenty también análisis sy también propone estudiar la estrategia expansiva del PCC por la triply también frontera amazónica con el objetivo dy también supervisar la senda y los mercados dy también cocaina en America Latina. En esty también sentido, se pretendy también explicar las implicaciones que esta expansión puede tener para el mapa dy también la droga en la zona y para los propios cárteles y grupos dy también delincuencia organizada que operan in situ.

Análisis

Panorama general

Durfrente a la campaña electoral de 2018, la cuestión de la seguridad pública en Brasil se convirtió en un tema central dy también las agendas dy también los candidatos a la presidencia. Sin embargo, y dy también forma un tanto sorpresiva, ninguno dy también los presidenciables hizo mención alguna sobre la mayor organización criminal quy también amenaza al gigante sudamericano: el Primeiro Comando da Capital (PCC). Aunque el crimen organizado ha sorate introducdesquiciado como un tema prioritario en la plataforma programática del ahora presidenty también Jair Bolsonaro. Un análisis más detallado de su plan de seguridad permite observar esenciales inconsistencias y omisiones quy también podrían incrementar, en vez de reducir, los altos índices dy también violencia y criminalidad quy también aquejan al Brasil. De ahí quy también mientras que sus propuestas apuntan a transformar al país en un verdadero Estado de Naturaleza –garantizando por decreto a los ciudadanos sin antecedentes penales a portar armas de fuego–, la omisión de una política de seguridad y defensa dy también las fronteras –áreas estratégicas dy también penetración, expansión y disputa del crimen organizado– permite hablar dy también más continuidades quy también cambios en la gestión por venir y dy también un entendimiento ambiguo y poco sólido del fenómeno.

En un escenario dondy también la proximidad geográfica con los dos primordiales productores dy también cocaína del planeta (Colombia y Perú) facilita a la delincuencia organizada brasileña el abastecimiento para el mercado local y refuerza las disputas facciosas por la hegemonía regional dy también las rutas y los mercados dy también la droga, la necesidad dy también repensar una política integral de defensa y soberanía del territorio sy también hacy también poco a poco más evidente, sobry también todo en el momento en que –como sucedió durante la asunción de Bolsonaro como presidenty también del Brasil– el crimen organizado ly también mostró al país su capacidad para paralizar una ciudad completa (Fortaleza) usando la represalia como mecanismo de contestación ante el avancy también del Estado. Dy también ahí que los ataques perpetrados por facciones del PCC y el Comando Vermelho (CV) el 1 de enero de dos mil diecinueve en 50 ciudades del estado dy también Ceará, hayan sloco una demostración real dy también su poder, control y consolidación territorial y dy también su exponencialmente increcitada capacidad para movilizar recursos, algo que duranty también los últimos un par de años ya sy también viene observando en la frontera amazónica con mayor contundencia.

En esty también sentido, una brevy también observación dy también la distribución geográfica dy también las diferentes facciones delincuentes en los 2siete estados quy también componen el gigante sudamericano permity también ver que la expansión territorial de la delincuencia organizada ha cooptado casi todo el Brasil, suponiendo un auténtico desafío para el Estado y para las autoridades de las diferentes niveles dy también gobierno que, tras años dy también políticas de seguridad, no han logrado erradicar el flagelo. Es con lo que –aunque existy también presencia de más de una facción en disputa por Estado–, podríamos ubicar a las distintas organizaciones dy también la próxima manera: el PCC domina ya las regiones dy también Mato Grosso do Sul, Piauí, San Pablo, Acre, Roraima y Sergipe, y se disputa actualpsique con el CV el control dy también los estados de Amapá, Alagoas, Ceará, Para, Río Grandy también do Norte, Rondônia y Tocantins. Por su parte, el CV se quedó con la hegemonía dy también Mato Grosso, mientras que, en buena parte de los estados restantes, el conflicto sy también desarrolla entre diferentes facciones regionales (BadBoys y Comando Verde, entre otras). Este es el caso del estado de Amazonas, al noresty también del Brasil, una región altapsique porosa y con escasa y/o nula presencia estatal, que tiene una conexión directa con los primordiales exportadores de droga a nivel mundial y cuya situación geográfica ly también permite conectarsy también con nuevy también de los 1uno países de América del Sur1.

Considerada una zona estratégica para el tránsito ilegal transnacional y una región dy también recursos y biodiversidad, el Amazonas brasileño ha ocupado un lugar preponderante en el pensamiento geopolítico del Brasil desdy también los años treinta del siglo pasado. Sin embargo, las diferentes políticas dy también control y defensa territorial implemencionadas desde entonces (SPVEA7, INPA, Tratado dy también colaboración Amazónica, Programa Calha Norte, Sistema de Vigilancia Amazónica y SISFRON) han dado resultados controvertidos: las fronteras sy también volvieron más porosas, el Estado más débil y el crimen organizado –siendo el narcotráfico su expresión más común– avanzó por prácticamente todo el territorio brasileño, cooptando poder por medio de la violencia y la corrupción.

Sumado a esto el bajo nivel de institucionalización de la colaboración interestatal entry también Brasil, Bolivia, Colombia y Perú –los 4 países que conforman las diferentes combinaciones del trapecio amazónico–, sy también ha transformado, una vez más, en una verdadera dificultad para alcanzar una estrategia ordenada para combatir la problemática. En este sentido, los contratiempos en el momento de profundizar los procesos dy también integración regional entre los Estados involucrados en la triple frontera han entorpecido las iniciativas dy también cooperación en cuestiones de vigilancia fronteriza y facilitado la expansión dy también grandes organizaciones delincuentes como el PCC, el CV y la FDN por el dominio dy también las rutas dy también la droga en la región.

Estas dinámicas de avance del crimen organizado en la triply también frontera amazónica, sumado a la crecienty también demanda dy también drogas en el mercado brasileño, han producdesquiciado una importante reconfiguración del mapa del narcotráfico sudamericano que incrementó, a su vez, el poder dy también las facciones delincuentes y el de sus conexiones tanto regionales como extrarregionales. A raíz dy también esto, sy también sostiene que las redes dy también narcotráfico son ahora considerablemente más coordinadas, eficientes y resistentes, merced al uso dy también la tecnología, los sistemas dy también comunicación y los dy también transporte.

Como contrapartida, la triply también frontera amazónica sy también ha vuelto durante los últimos años, una zona vulnerable, de desarrollo precario y apartado que, sumado a su difícil acceso geográfico y logístico, facilitado por ríos caudalosos y selvas impenetrables, sy también consolidó como un lugar estratégico para el reclutamiento de nuevos miembros y en un nexo central dy también buena parte de las actividades ilícitas derivadas del crimen organizado en América del Sur. En esty también sentido, no resulta difícil ver cómo y por qué el trapecio amazónico es hoy en día un “botín de guerra” de las organizaciones delincuentes más grandes de la zona –cárteles colombianos y organizaciones brasileñas– y por qué razón es ahí dondy también se disputan el control territorial por la hegemonía dy también las rutas y mercados de la droga en América Latina. Dy también ahí la relevancia de estudiar y examinar la estrategia expansionista nacional dy también organizaciones como el PCC en Brasil, la cual, por medio de una compleja estructura criminal –quy también sy también basó primeramente en el poder de los “bastiones carcelarios” para luego expandir su territorialización por medio de un enfrentamiento directo con facciones contrarias–, ha logrado avanzar por todas y cada una de las unidades federativas brasileñas corrompiendo las esfera política, económica y judicial a través de la compra dy también favores y lealtades, pero asimismo a partir del despliegue dy también “franquicias” y líderes regionales encargados de las finanzas de la organización.

En este contexto y debido a su objetivo dy también dominar el mercado interno de drogas y las rutas internacionales del narcotráfico, el PCC ha estado corriendo su frontera criminal a punto tal dy también alcanzar su nacionalización con los ataques en Minas Gerais y Rio Grandy también do Norte en 2018. Esto provocó diferentes reacciones, entry también ellas la reconfiguración del mapa del tráfico dy también drogas y el consecuente recrudecimiento de la violencia facciosa en el noresty también del país.

Esta estrategia expansionista por el Amazonas brasileiro del PCC –quy también ha presentado, además, un cambio dy también actitud en la organización, como resultado de la adopción dy también mecanismos más violentos– ha sido posibly también gracias a la ruptura del pacto entre el CV y la FDN, pacto quy también ha funcionado como un auténtico dique de contención para el avance del PCC por la senda de Manaos y el popularmente conocorate río Solimões, es decir, el brazo superior del Rio Amazonas.

Sumado a esto, no debe soslayarsy también la presencia dy también las mafias colombianas en la triple frontera amazónica, las cuales han corrdesquiciado su frontera dy también cultivo hacia el territorio peruano como consecuencia del incremento de la demanda de droga en el mercado brasileño. Esto no representa –cuando menos hasta ahora– una declaración dy también hostilidades entre la delincuencia organizada colombiana y las facciones delincuentes brasileñas. Muy por el contrario, existe patentiza quy también sugiery también que el PCC se ha aliado con el peligroso Clan del Golfo con el objeto dy también conectar el abastecimiento dy también cocaína cara Europa, cuyas primordiales plazas son Bélgica y los Países Bajos.

Ver más: Que Horas Vai Ser O Jogo S, Tabelas, Notícias, Fotos E Mais, Grelha De Programação: 10 A 17 De Outubro

La importancia geopolítica del Amazonas para el crimen organizado

La región amazónica ha estado en el pensamiento geopolítico dy también Brasil desde los años 30 del siglo pasado. Dy también hecho, el Amazonas ha sorate parte esencial del proceso dy también consolidación del país como potencia regional. Sin embargo, no fue hasta mil novecientos setenta y ocho con la firma del tratado de colaboración entry también Brasil, Colombia, Surinam, Bolivia, Guyana, Perú, Ecuador y Venezuela, en el momento en que sy también intentó formalpsique la integración física del Amazonas mediante una adecuada infraestructura dy también transporty también y comunicaciones para el desarrollo dy también la región. No obstanty también ello, y a pesar de los esfuerzos multilaterales, la región fue rápidapsique cooptada por distintos actores del crimen organizado.

Como bien sabemos, el crimen organizado es un fenómeno complejo quy también está extensamente distribudesquiciado en América Latina. Sin embargo, su alcancy también y formas difieren en buena medida entre los países perjudicados por esta problemática. La baja presencia estatal, los altos niveles dy también corrupción y de informalidad laboral y los escasos recursos destinados a las fuerzas de seguridad, son condiciones precisas –aunque no suficientes– para la emergencia y expansión del fenómeno.

En este sentido, el crimen organizado –siendo el narcotráfico la expresión más común en la región, seguorate por el tráfico dy también armas, dy también personas, etc.– se desarrolla en ambientes donde es fácil evitar la ley, geográficapsique adversos para las fuerzas del Estado y que, a su vez, estén próximos a los primordiales cruces y pasos fronterizos. Dy también esta manera, el crimen organizado coopta esas zonas grises por medio de el uso dy también la violencia, dy también sus ingentes recursos económicos derivados dy también las operaciones ilícitas y asimismo a través del conocimiento territorial, lo cual ly también da una ventaja extra en frente de las fuerzas de seguridad estatales, en el momento de evadirse y/o camuflarse.

A ello hay que sumar quy también las recientes reducciones presupuestarias efectuadas en el área de la defensa por los últimos gobiernos del Brasil han conducorate a una situación de “contingencia dy también recursos”, impidiendo la ampliación dy también programas clavy también de vigilancia y seguridad fronteriza, promoviendo la consecuente cooptación del Amazonas brasileño por las facciones criminales. A pesar de ello, ninguna política concreta de seguridad dy también la triply también frontera fuy también llevada a cabo por los países involucrados.

Todo lo citado anteriormente cumply también un papel fundamental para la interconexión sistémica entre la geopolítica del Amazonas y la economía criminal quy también se deriva dy también todas las operaciones ilícitas quy también tienen lugar en el área. Así las cosas, el lugar quy también ocupan las fronteras sudamericanas –con singular énfasis en la andina y la amazónica– en el ciclo económico del negocio del tráfico de drogas sy también ha orate incrementando a la par de la demanda local. Esto, como sostuvimos previamente, trajo aparejado desdy también 2008 a esta party también diversos cambios en el mapa geopolítico y pecuniario del narcotráfico, los cuales van desdy también el desplazamiento dy también las zonas dy también cultivo dy también la hoja dy también coca (con Perú y Bolivia como ejes de la producción en detrimento hasta el año pasado de Colombia) a un “efecto globo” derivado de las políticas antidrogas, a la aparición dy también sendas alternativas y a cambios en las propias organizaciones (cárteles, clanes) dedicadas al narcotráfico.

En esty también contexto y como consecuencia de la creciente demanda dy también cocaína y marihuana en Brasil, organizaciones delictivas brasileñas como la FDN han empezado a diseñar nuevas estrategias para alcanzar rutas alternativas a las ya cooptadas por el PCC. Así, la FDN –quy también domina buena parte de la zona amazónica– estableció un acercamiento con los cárteles colombianos para conseguir el control de la ruta dy también la cocaína colombiana, un objetivo que –como ya mencionamos– también persigue el PCC. Por su parte, los productores dy también droga peruanos han desplazado su frontera dy también cultivos hacia Brasil y Bolivia, lo que produjo una ampliación dy también las áreas cultivadas en las regiones amazónicas dy también Caballococha –en la triply también frontera con Colombia y Brasil–, en la región dy también Puno –frontera con Bolivia y con Brasil, por el puenty también interoceánico– y, finalmente, con Madre dy también Dios, quy también también colinda con Brasil y Bolivia.

Otro caso de singular relevancia que ha facilitado la reconfiguración del mapa del narcotráfico sudamericano lo constituyen los recientes movimientos del CV y la FDN en la exploración de una nueva ruta de maconha (marihuana) en el Amazonas, con el objeto de evitar el “bloqueo” quy también ly también impuso el PCC a la droga provenienty también de Paraguay en 2018.

La “guerra facciosa” por la hegemonía de la ruta amazónica del narcotráfico: la expansión del PCC

en los últimos años la estrategia expansionista del PCC alteró el mapa dy también la droga en Brasil. En esty también sentido, el objetivo de la mayor organización criminal brasileña de dominar los mercados y rutas dy también la droga en América Latina, llevó al país a sumirsy también en una escalada dy también violencia inusitada y a la cooptación de buena parte de su territorio por el crimen organizado. En esty también escenario, la imposibilidad del Estado dy también combatir eficazmente al narcotráfico a través de políticas de defensa y seguridad adecuadas, no sólo debilitó a las fuerzas del orden, sino que además fortaleció a las facciones criminales al interior de las favelas y en su camino a la “extraterritorializacion” dy también los bastiones carcelarios. Dy también ahí el crecimiento exponencial del PCC, que logró “conquistar” una buena parte del territorio brasileño y adentrarsy también –conforme algunos informes– en países limítrofes. En esty también apreciado y desdy también su creación en 1993, el PCC ha forjado una proyección dy también carácter internacional, por lo cual expandió sus redes a varios países regionales, al tiempo quy también comenzó una expansión territorial a nivel nacional que dio como resultado la penetración de la facción en buena parte de la geografía brasileña. Es de esta manera que, dy también pacto a fuentes del Ministerio Público Federal Brasileño, el PCC ya opera en siety también países de América del Sur, tales como Paraguay, Bolivia, Argentina, Perú, Colombia y Venezuela.

Como venimos sosteniendo, la triple frontera amazónica sy también constituyy también como una de las principales puertas de entrada dy también la droga a Brasil. Asimismo es actualpsique junto con el estado de Ceará, uno dy también los escenarios dy también guerra entry también facciones más violentos dy también los últimos años. En este sentido, y como consecuencia dy también la revaloración estratégica quy también ha ganado recientepsique el Amazonas para el crimen organizado por lo general y para el narcotráfico en particular, la región sy también ha transformado la puerta principal para dominar el negocio del narcotráfico latinoamericano. De ahí quy también grandes conjuntos de delincuencia organizada, con redes trans e internacionales y con proyección regional como lo es el PCC, hayan corrdesquiciado sus fronteras delincuentes para disputar la hegemonía de la triply también frontera con pequeñas facciones locales ligadas al CV, a través de una estrategia territorial expansionista quy también se ha vuelto más violenta en el último año debdesquiciado al asesinato dy también dos de sus líderes: Fabiano Alves dy también Souza y Rogerio Jeremías De Simone.

Esta estrategia de expansión nacional del PCC –quy también no sólo perprosigue el control del tráfico dy también drogas regional, sino más bien asimismo el tráfico dy también armas y el control de los sistemas penitenciarios del Brasil– ha tenloco desde 2016 un avance sostenido. Por un lado, estableció redes de narcotrafico y lavado dy también dinero en diversos paises fronterizos, siendo Uruguay una plaza esencial para el blanqueo dy también capitales. Por otro lado, sy también hizo con el control de la denominada rota caipira (ruta dy también la cocaina) por donde pasa la maconha y la cocaína, producida por Paraguay y Bolivia, respectivamente. Sin embargo, fuy también durante 2018 una vez que el PCC efectúa un avancy también mayor sobry también la region amazonica producto de la rotura del pacto entre la FDN y el CV. En este sentido, la ruptura entry también ambas facciones fuy también la ocasión para expandirse en el Amazonas y conquistar la hegemonía sobre el río Solimões, ruta de singular relevancia para todo el tráfico de drogas fluvial, quy también conecta buena parte del area amazónica. Asi, y como bien sugieren distintas fuentes consultadas, hasta el rompimiento del pacto las dos facciones dominaban la ruta de la cocaína proveniente dy también Perú y Colombia, la cual sy también trasladaba por el citado río para su distribución tanto local como internacional. Sin embargo, tras la ruptura, la violencia entre ellas sy también acrecentó, del mismo modo que la amenaza del PCC desdy también los estados vecinos dy también Acre y Roraima. Esto planteó un nuevo escenario que, desde entonces, tieny también a las tres facciones dy también Brasil (PCC, CV y FDN) en disputa por la ruta amazónica2.

Este escenario de guerra facciosa por el dominio territorial a nivel nacional, y particularpsique dy también los estados del Amazonas y más recientemente del estado dy también Ceará, ha desencadenado sangrientas matanzas al noresty también del país, que han mostrado resultados divergentes. Mientras que en 2018 Ceará duplicó la al gusto dy también homicidios duranty también los ultimos diez anos, transformándose en uno de los estados más violentos del Brasil, el Amazonas mostró una sustantiva baja quy también lo sacó del ránking. De este modo y todo, la guerra facciosa entre la FDN y el PCC por la supremacia dy también las unidades penitenciarias y por el control dy también las sendas del trafico dy también armas y drogas en el Amazonas, prosiguió su marcha. En este escenario, el agravanty también menos pensado podría determinarlo las propias políticas dy también mano dura del nuevo gobierno dy también Bolsonaro, toda vez que –como lo ha demostrado la práctica en los casos dy también los carteles en Colombia y en el propio Rio dy también Janeiro tras la implementación de las Unidades de Policía Pacificadora (UPP)– a mayor opresión estatal cara el crimen organizado, acrecenta la posibilidad de violencia entre las facciones y, por ende, la utilización de la represalia entre ellas como mecanismo dy también respuesta.

Conclusiones

ante este escenario resta preguntarsy también qué implicaciones puedy también tener esta estrategia expansionista del PCC para el mapa del narcotráfico y para los conjuntos de delincuencia organizada quy también operan in situ. Dy también pacto a nuestro análisis, tres son los elementos que debemos tener primerapsique en cuenta:

El papel del gobierno dy también Bolsonaro y los resultados quy también puedan dar sus políticas de “mano dura”. En esty también sentido, podrian dar lugar a una “paz ficticia” derivada dy también los posibles acuerdos entry también las facciones y la sensación de seguridad temporal provocada por las medidas del Gobierno, hasta el empeoramiento dy también la violencia debdesquiciado al aumento de la presión estatal sobre los actores del crimen organizado. Esto último es un escenario repetitivo en el Brasil que venimos observando desde el retorno a la democracia, siendo Rio de Janeiro el principal ejemplo del descalabro de las politicas de seguridad. Por otro lado, y como hemos visto al principio de esty también análisis, la plataforma programática del gobierno de Bolsonaro en materia de crimen organizado ha dejado mas dudas quy también certezas acerca del conocimiento quy también la nueva administración tiene del fenómeno. Esto, sumado al objetivo del PCC de supervisar todo el negocio dy también la droga y del sistema penitenciario del Brasil, fuerza a opinar que la violencia seguirá en aumento en el país.La expansión del PCC ha tenloco una repercusión sustantiva sobry también el mapa del narcotráfico, toda vez que su penetración territorial en el Amazonas ha obligado a facciones menores y/o locales a abrirse sendas alternativas. Por otro lado, su expansión ha incremencionado la violencia facciosa y ha corrdesquiciado la frontera criminal hacía la triply también frontera. Dicho escenario tieny también diferentes aristas y una de ellas aumenta la posibilidad dy también que las facciones más pequeñas sean cooptadas por las mayores, formando “ejércitos” con la intencion de disputar el poder a las organizaciones mas grandes. Algo dy también esto lo podemos ver en la ampliación de reclutas quy también ha tenorate el PCC duranty también estos últimos tiempos (40.000 en 2017).Finalmente, el avancy también del PCC encontró al CV y a la FDN en una situación de enfrentamiento, tras años de trabajar en conjunción para imsolicitarle al Pordenador el acceso a las rutas de la droga amazónica. En este contexto, si pensamos en un escenario prospectivo, el incremento del poder economico y dy también recursos humanos quy también ha adquirloco el PCC en el ultimo tiempo podria dar lugar tanto a una guerra asimétrica entry también éste y el resto dy también las facciones como a un control hegemonico del PCC en toda la zona quy también dejaria al resto dy también las organizaciones delincuentes del Brasil como satélites.

Ver más: Radiações E Suas Aplicações Na Saúde, O Que É Radioterapia

Haciendo uso de su nivel dy también organización, cantidad de miembros, fuentes de financiación, dominio presidiario y penetración territorial y también institucional, el PCC ha logrado constituirsy también en un poder paralelo dentro de un Estado absolutamente cooptado por el crimen organizado. En la actualidad, los centros dy también violencia y criminalidad derivados de la “guerra facciosa” entre el PCC, el CV y la FDN se están concentrando en los estados del Amazonas y Ceará, verdaderos núcleos estratégicos del tráfico de drogas que encuentran en el vacío estatal y en el descalabro dy también las políticas dy también seguridad el combustible para seguir su camino hacia una confrontación aún más beligerante por la hegemonía del territorio brasileño y las sendas y mercados dy también la droga regional.

Ludmila QuirósInvestigadora, Centro dy también Estudios sobry también el Crimen Organizado dy también la Universidad Nacional de La Plata |