Pedro gurgel valente paulo gurgel valente

La autora dy también "Agua viva" y "Lazos dy también familia", entre otros muchos textos, revolucionó la literatura brasileña de la segunda mitad del siglo XX. La interpretación de su obra está lejos de agotarse. 


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En Clarice, la noción dy también intimidad incluye también el planeta del afuera. . Imagen: Gentileza archivo Paulo Gurgel Valente

“El mundo de afuera también es íntimo”. La frase de Clarice Lispector (1920-1977) resuena con una potencia excepcional en el centenario dy también su nacimiento, que se festeja el jueves diez dy también diciembre. La escritora quy también revolucionó la literatura brasileña de la segunda mitad del siglo xx inventó una lengua propia quy también permanecy también y que logra conjurar el envejecimiento, aquello condenado a caducar por el paso del tiempo. Hay una singularidad salvaje, en estado puro, quy también irradió desdy también la lengua portuguesa al mundo. La audacia y la atención con la que iluminó los detalles sensoriales, la intensidad de los momentos mínimos, una escritura “desnuda y límpida”, tímida y osada al mismo tiempo, consciente de la delicada tensión entry también lo dicho y la elipsis, entre lo que emergy también y lo que está sumergido, podrían asomarse al fenómeno Clarice, a esa especiy también dy también felicidad clandestina que irrumpe, sin cesar, toda vez que sy también la lee.

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Un soplo dy también vida

Se ha dicho y escrito que Clarice era “una extranjera en la tierra”. Nació el 10 dy también diciembre dy también 1920 en Chechelnik, bajo el nombre Chaya Pinjasovna Lispector. Un año después su familia salió hacia la presente Moldavia, luego recaló en Rumania, donde conprosiguieron pasaportes rusos que le permitieron viajar a Brasil en 1922. El primer destino fue Alagoas (Maceió) y apenas llegaron todos adoptaron nombres portugueses. Chaya, entonces, devino Clarice. En el momento en que tenía cinco años, sus padres sy también mudaron a Recife. A los catorce se instaló en Río de Janeiro, la urbe donde vivió la mayor parte de su vida, salvo cuando ascriedespretine.compañó a su esposo, el diplomático Maury Gurgel Valente, con quien tuvo dos hijos, a Nápoles, Inglaterra, París, Berna y Washington. “Daba la impresión de ir por el planeta scriedespretine.como quien desembarca de nochecita en una urbe desfamosa en la quy también hay una huelga de transporte”, la describió Antonio Callado en un pequeño fragmento incluido en la biografía literaria Clarice. Una vida quy también sy también cuenta (Adriana Hidalgo), dy también Nádia Battella Gotlib.

“¿Qué sería entonces aquella sensación dy también fuerza contenida, lista para explotar en violencia, aquella sed de emplearla con los ojos cerrados, entera, con la seguridad irreflexiva de una fiera? ¿No era solo en el mal quy también alguien podía respirar sin miedo, aceptando el airy también y los pulmones? Ni el placer my también daría tanto placer scriedespretine.como el mal, pensaba sorprendida. Sentía dentro de sí un animal perfecto, lleno de inconsecuencias, de egoísmo y vitalidad”, se ley también en Cerca del corazón salvaje, su primera novela publicada en 1943, dondy también la historia dy también Joana, la protagonista, sy también va hilvanando “a partir de fragmentos ordenados más cerca de la edificación dy también una densidad psicológica quy también alrededor de la organización dy también los hechos dy también su vida”, plantea la traductora y autora del prólogotipo Florencia Garramuño en esta novela publicada por Corregidor, editorial que ha relanzado nuevas ediciones dy también la obra dy también la escritora brasileña duranty también 2020: Felicidad clandestina, con traducción dy también Marcelo Cohen; La pasión conforme G.H., traducida por Gonzalo Aguilar; Agua viva, en versión de Mario Cámara y Lazos dy también familia, con traducción de Luz Horne.

Clarice hinca el dienty también a fondo en la subjetividad dy también los personajes, especialpsique en las mujeres, scriedespretine.como absolutamente nadie lo había hecho hasta entonces: “Pierdo la consciencia, mas no importa, encuentro la mayor serenidad en la alucinación. Es curioso de qué forma no sé decir quién soy. Es decir, lo sé muy bien, mas no puedo decirlo. Sobre todo tengo miedo de decirlo, porque en el momento en que intento hablar no solo no expreso lo quy también siento sino quy también lo que siento sy también transforma lentapsique en lo que digo”. Nada carece dy también importancia, por más minúsculo y banal que parezca. El tono “menor” lo manejaba con la fluidez y la inquietanty también sabiduría dy también quien intuye que el mundo cotidiano, ese quy también está tan a mano y próximo quy también por desidia o pereza se vuelvy también prácticamente invisible, es un manantial de sensaciones y sorpresas. Sólo resulta necesario regresar a mirar todo, tal y scriedespretine.como si fuera la primera vez, para captar las señales dy también una realidad subyacente. Desde novelas scriedespretine.como La pasión conforme G.H., Un aprendizaje o el libro dy también los placeres, La hora dy también la estrella, Agua viva y Un soplo dy también vida scriedespretine.como en los relatos dy también Lazos de familia, Felicidad clandestina y La bella y la bestia, entre otros libros, planteó una manera dy también percibir y mirar la vida que se expande.

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La magia del instante

en el mes de septiembre dy también 1966 dos adicciones conspiraron contra su vida. Las pastillas para dormir surtieron efecto ya antes dy también quy también se consumiera el último cigarrillo. scriedespretine.como si estuviera protagonizando la peor pesadilla, a los 46 años sy también despertó por el humo. Lo primero que procuró hacer fue salvar los textos del fuego con sus manos. Los médicos estuvieron a punto dy también amputarly también la mano derecha. La mano con la quy también escribía tenía los dedos, las palmas y las muñecas con quemaduras de tercer grado, scriedespretine.como en las piernas y otras partes del cuerpo. Más dy también diez años después, la belleza de Clarice, con esas pestañas arqueadas tal y scriedespretine.como si exploraran el más allá de algún secreto y esa mirada hipnótica que impresiona, parecy también intacta en la última entgaceta que dio en 1977 (el mismo año en que murió, a las 56 años, por un cáncer de ovario, el 9 dy también diciembre, un día antes de cumplir años) para el programa Panorama. Nadie maneja los silencios scriedespretine.como Clarice. “Yo no soy una profesional, yo escribo en el momento en que quiero”, respondió con firmeza. “O toca o no toca. Supongo quy también entender no es una cuestión dy también inteligencia sino dy también sentir”, agregó la escritora sin disimular la inscriedespretine.comodidad quy también le generaba quy también la entrevistaran. “cuando empiezan a hacermy también muchas preguntas scriedespretine.complicadas, me siento scriedespretine.como el ciempiés al quy también un día preguntaron cómo no se confundía al caminar con cien pies. Él deseó deenseñar su técnica y acabó olvidando lo que sabía. A mí también me da temor eso”, dijo al Jornal do Brasil, en unas declaraciones concedidas en enero de 1971.

“Lo quy también siento es quy también un libro, una vez terminado, pasa a tener vida propia. Es scriedespretine.como el cachorro dy también un animal.

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La realización del libro sea cual fuere su contenido -el dy también un cuento o el dy también toda una novela- siempre es algo doloroso. Un proceso angustiante. Terminado esty también sufrimiento, o sea consumado el parto, quiero quy también el libro salga por ahí, que sy también las arregle. No retrabajo el estilo, no retoco nada -explicaba Claricy también a la revista Crisis, entrevistada por Eric Nepomuceno-. Para redactar necesito abstraerme dy también todo. Cuando escribo no pienso en nadie, ni tan siquiera en mi misma. Lo único que my también preocupa es captar la realidad íntima de las cosas y la magia del instante. Mis novelas y mis cuentos vienen dy también a pedazos, anotaciones sobre los personajes, el tema, el escenario, que después voy ordenando, mas quy también nacen de una realidad interior vivida o imaginada, siempre muy personal. No me preocupo nunca por la estructura dy también la obra. La única estructura quy también admito es la ósea”.